viernes, 5 de marzo de 2010

Botón de cedrO, 0jal de miel.


Escóndeme allí
Guárdame del frio y de la pena;
De las sombras de hiel, de las olas del tedio y del desencanto
de no tenerte todo el tiempo.

Cobíjame
en tus abrazos, en tu amor.
Mímame con pétalos de ternura; con los aromas de tu alma.
Resguárdame de la soledad: envejece conmigo.
Haz de tu intimidad mi reino, mi lecho y mi cárcel de terciopelo.

Guárdame
Quiero vivir allí; respirar y morir
Para volver a vivir, sintiéndome tuyo
y tú mía una y otra vez.
Quiero ser eterno en ti… y solo contigo.

Bésame,
Estando húmedo… húmeda, con aquellos tibios labios que descubiertos del encaje, llenos de fantasía, esperan allí por mí.
Labios rojos, carnosos, tibios, amables pintados de latidos y sangre que devoran todas y cada una de mis lágrimas, llenándome de suspiros exhaustos de extrañarte.

Atesórame allí
en la profundidad de tus deseos
hasta que nuestras caricias se fundan en un solo llanto,
en un solo ocaso de miel, amor y pasión.

Cúbreme
enteramente y por completo
de tu dulzura y afecto divino, de mujer amante, recordándome
que cada día renazco, crezco
Y vivo…
para volver a morir y revivir
En ti.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un poema que te hace estremecer, me encanto está lleno de pasión y es muy sublime en el punto indicado. Un abrazo enorme Silvia

vrakow dijo...

Es una delicia leerte!!!
Supiros que tocan cada rincón de mi alma.
Gracias Miguel por tanta belleza (((<3)))